La sonda Voyager 2 entró en modo de protección contra fallas el pasado 28 de enero

La nave espacial Voyager 2 de la NASA entró en modo de protección contra fallas el martes 28 de enero. Las rutinas de protección contra fallas protegen automáticamente la nave espacial en condiciones dañinas. Ambos Voyagers tienen estas rutinas programadas en sus sistemas.

Después de que esto sucedierá, los ingenieros de la NASA todavía estaban en comunicación con la nave espacial y recibiendo telemetría.

La protección contra fallas procede de una maniobra intentada el 25 de enero. Ese día, se suponía que la Voyager 2 ejecutaría una maniobra de rotación programada. La nave espacial giraría 360 grados para calibrar uno de sus instrumentos, el MAG, el magnetómetro triaxial fluxgate. Ese instrumento está investigando el límite del viento solar con el campo magnético interestelar.

La NASA dice que hubo una demora en la maniobra, lo que provocó que dos sistemas que requieren mucha energía funcionarán al mismo tiempo. Hay un presupuesto de energía ajustado en la Voyager 2, porque sus generadores termoeléctricos de radioisótopos se están agotando. Para protegerse, la nave espacial entró en su modo de protección contra fallas. En ese modo, cerró los instrumentos científicos para compensar el déficit de energía. Para el 28 de enero, los ingenieros habían apagado con éxito uno de los dos sistemas que requería alta potencia y volvierón a encender sus instrumentos científicos.

Después de eso, todavía no estaban recibiendo datos de la nave espacial…

La Voyager 2 todavía está funcionando, pero su situación de potencia es precaria. Los ingenieros de la misión evalúan constantemente el estado del sistema de energía y saben que está perdiendo aproximadamente el 4% de su energía cada año. Se necesita mucha potencia para evitar que los sistemas de la nave espacial se congelen, incluidas las líneas de combustible. Si esas líneas se congelaran, se dañarían y, la Voyager 2 ya no podría apuntar su antena hacia la Tierra, y la misión terminaría efectivamente.

Ubicación y ruta de las sondas Voyager 1 y Voyager 2

La Voyager 2 está a unos 18.500 millones de kilómetros de distancia, por lo que la comunicación con la Tierra lleva mucho tiempo. Es un viaje de ida y vuelta de 34 horas para que los ingenieros de la misión envíen una señal a la nave espacial y para que la nave espacial responda. Por lo tanto, ha llevado varios días resolver este escenario.

Aunque poco a poco la sonda va recuperando la normalidad, no es tarea fácil que vuelva a comunicarse con la Tierra.

La Voyager 2 se encuentra actualmente en el espacio interestelar, después de haber dejado la heliosfera en noviembre de 2018. En noviembre de 2019, se publicaron tres documentos que describen lo que la Voyager 2 encontró al salir de la heliosfera. La energía de la nave espacial se está agotando, y algunos de sus instrumentos se han apagado. Pero debería tener suficiente potencia para seguir transmitiendo datos durante poco tiempo más.

La NASA ha dicho en el pasado que la Voyager 2 tiene suficiente potencia para seguir funcionando hasta aproximadamente 2020, por lo que en algún momento en el futuro cercano, podemos escuchar la transmisión final de la nave espacial. Luego se dirigirá al espacio, perdido para la humanidad para siempre.

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