Rusia formará equipo con la Nasa para establecer una estación espacial en la órbita lunar.

Es una decisión política de alto nivel, pero se prevé que la próxima semana, el jefe de la Corporación Estatal Rusa Roscosmos, Igor Komarov, podría anunciar la intención de la agencia que representa de colaborar con la agencia espacial norteamericana en el establecimiento de una estación espacial en la órbita lunar. Dicho anuncio tendría lugar en el transcurso del encuentro con representantes de otras agencias espaciales de otros países que tendrá lugar en el 68º Congreso de Astronáutica Internacional de Adelaida (Australia).

Las agencias espaciales Roscosmos y Nasa planearían comenzar la construcción del habitáculo modular llamado “Deep-Space Gateway” en órbita lunar a principio de la década de 2020. Se convertiría en el destino principal para los astronautas de la década siguiente y permitiría la expansión de la presencia humana más allá de la órbita de la Tierra por primera vez desde la finalización de las misiones del programa Apolo en 1972. Lanzados en el cohete gigantesco SLS y tripulados por el equipo dela astronave  Orión, este “puesto de avanzadilla” podría sentar las bases para una futura misión a Marte en la década de 2030.

Los participantes del programa de la ISS, incluyendo las agencias espaciales  europea, canadiense y japonesa, han estado manteniendo reuniones con la Nasa para definir sus contribuciones a la estación en órbita lunar. Pero Roscosmos, que sí mantiene una actividad primordial en la sustentación de la actual ISS y sus trabajos, no había tenido un papel relevante en el nuevo proyecto, hasta ahora.

Imagen artística representando uno de los posibles diseños de la estación espacial en órbita lunar, en la que se incluyen varios elementos de fabricación rusa.

Pero por lo que parece, algunos líderes del programa espacial ruso aún ven este proyecto norteamericano de estación espacial en órbita lunar, como una maniobra de distracción ante el objetivo fundamental del kremlin de enviar cosmonautas rusos a la superficie lunar en la que construirían una base permanente. Roscosmos podría finalmente reconsiderar una nueva ISS propia que sucediera a la actual cuando esta finalice sus servicios y que les permitiera mantener en paralelo los trabajos de exploración lunar o dedicar los esfuerzos a seguir con los experimentos e investigaciones como los que se llevan a cabo hoy por hoy en la ISS, si finalmente se considera demasiado caro el desarrollo y puesta en marcha de la base lunar.

Lo que parece claro es que para Roscosmos, asumir la financiación de ambos proyectos (ISS y el programa lunar) sería inasumible. Incluso parece que recientemente, los planes para el desarrollo de un cohete lo suficientemente potente como para llevar astronautas a la luna ha sido aplazado hasta finales de la década de 2020.

En este escenario, Roscosmos probablemente continuara cooperando con las agencias espaciales del actual proyecto ISS para materializar la puesta en servicio de una nueva estación espacial en la órbita lunar. Así, las actividades a desarrollar por las tripulaciones de esa futura estación espacial en la órbita lunar, se centrarían no solo en preparar tripulantes para futuras expediciones con destino a Marte, sino diseñar misiones específicas de nuevas expediciones a la superficie lunar.

Proyecto de exploración de la Nasa.

Aunque la órbita inicialmente propuesta en torno a la luna, no fuese la óptima para realizar descensos a sus superficie, se mantiene el interés en poder llegar a realizar alunizajes, para lo que se cuenta con la experiencia de los rusos en este tipo de aterrizadores. En la década pasada, desarrollaron algunos modelos de naves pilotadas que hacen posible pensar en el estudio de posibles aterrizadores lunares así como otras estructuras para bases lunares.

Igualmente, la industria rusa espacial, podría contribuir con cohetes aceleradores de protones, la nueva generación de Angara y los futuros cohetes de gran capacidad, así como, finalmente, sus propios equipos en la estación orbital lunar.

En los dos últimos meses, se han mantenido una serie de reuniones cruciales en el ámbito interno de la agencia espacia rusa sobre el futuro del programa espacial de ese país. El 7 de septiembre de 2017, durante el Fórum Económico del Este, celebrado en Vladivostok, Igor Komarov anunció que Roscosmos estaba en condiciones de iniciar importantes negociaciones con agencias espaciales con las que comparte otros proyectos. “Entraremos en detalle sobre los proyectos a desarrollar en la Luna, así como en las proximidades de la Luna y en la propia estación espacial orbital lunar”. Según citó el propio Komarov: “Es importante cómo desarrollar dicha estación espacial en órbita lunar, qué será aportado por cada país y qué cuota de participación se asignará después a cada uno”.

En el transcurso del mismo evento, el presidente ruso, Vladimir Putin expresó la voluntad de financiar y colaborar activamente en los trabajos necesarios y de forma conjunta con la agencia americana, en pro de la exploración humana  del espacio profundo. “En particular, hay interés en hacer los esfuerzos conjuntos necesarios de cara a la exploración de Marte en la década de 2030”, dijo Putin.

Fuentes:   ESA, Nasa, russianspaceweb.com

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