Detectada una tercera onda gravitacional causada por la fusión de dos agujeros negros

Una tercera onda gravitacional ha sido detectada por el Observatorio de Ondas Gravitacionales del Interferómetro Láser (LIGO). Un equipo internacional anunció la detección del evento que fue detectado el 4 de enero de 2017. Las ondas gravitacionales son ondulaciones en el espacio-tiempo predichas por Albert Einstein hace más de un siglo.

LIGO consta de dos instalaciones: una en Hanford, Washington y una en Livingston, Louisiana. Cuando LIGO anunció su primera onda gravitatoria en febrero de 2016 (detectada en septiembre de 2015), abrió una nueva ventana a la astronomía. Con esta onda gravitacional, la tercera detectada, esa nueva ventana se hace más grande. Hasta ahora, las tres ondas detectadas han sido creadas por la fusión de agujeros negros.

El equipo, incluyendo ingenieros y científicos de la universidad Northwestern en Illinois, publicarón sus resultados en la revista Physical Review Letters.

Cuando la primera onda gravitatoria fue finalmente detectada, más de cien años después de que Einstein lo predijerá, ayudó a confirmar la descripción de Einstein del espacio-tiempo como un continuo integrado. A menudo se dice que no es una buena idea apostar contra Einstein, y esta tercera detección sólo fortalece la teoría de Einstein.

Al igual que las dos anteriores detecciones, ésta fue creada por la fusión de dos agujeros negros. Estos dos eran de diferentes tamaños entre sí; uno era de unas 31,2 masas solares y el otro de unas 19,4 masas solares. La combinación de las 50 masas solares causó la tercera ola, que se llama GW170104. Los agujeros negros estaban a unos 3 mil millones de años luz de distancia.

Cuando decimos que las ondas gravitacionales han abierto una nueva ventana a la astronomía, esa ventana se abre a los agujeros negros mismos. Más allá de confirmar las predicciones de Einstein y establecer una población de agujeros negros binarios, LIGO puede caracterizar y medir esos agujeros negros. Podemos aprender las masas de los agujeros y sus características de giro.

Una vez más, afirmamos que los agujeros negros son pesados. Los primeros agujeros negros detectados por LIGO fueron dos veces más pesados ​​de lo que habríamos esperado.

Este tercer hallazgo refuerza el caso de la existencia de una nueva clase de agujeros negros: los agujeros negros binarios que están bloqueados en relación entre sí. También muestra que estos objetos pueden ser más grandes de lo que pensaban antes de que LIGO los detectara.

Ahora toca seguir, y recabar más información sobre ello.

Fuentes:

https://news.northwestern.edu/stories/2017/june/ligo-detects-gravitational-waves-for-third-time/

https://journals.aps.org/prl/pdf/10.1103/PhysRevLett.118.221101

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