Efectos antropogénicos en la meteorología espacial.

El clima espacial o meteorología espacial puede tener un gran efecto sobre la sociedad humana. Y a veces, a la recíproca, la sociedad humana puede tener efectos sobre el clima espacial. Según datos de un nuevo estudio titulado “Anthropogenic  Space Weather” recién publicado en Space Science Reviews, resume cómo la actividad humana podría afectar al entorno planetario. Un buen ejemplo: las transmisiones de radio usadas por la humanidad, forman una burbuja es el espacio en torno al planeta que nos protege de los llamados: “electrones asesinos”.

El coautor de dicho artículo, Phil Ericksondel MIT’s Haystack Observatory, informa de que: “Tal como descubrió Van Allen en las décadas de 1950 y 1960, existen dos cinturones de radiación rodeando la Tierra con un hueco entre ambos. Nuestra investigación se focaliza en el cinturón de radiación exterior, el cual contiene electrones con energías del orden de los Mega Electrón Voltios. Dichos electrones (conocidos como “electrones asesinos”) tienen el potencial de dañar satélites e incluso provocarles fallos definitivos. “

Durante las tormentas geomagnéticas intensas, el cinturón de radiación exterior se expande, facilitando que los electrones asesinos se aproximen a la Tierra. Los satélites Probe de la Nasa, una pareja de naves puestas en órbita para explorar los cinturones de radiación, detectaron que había algo que frenaba las partículas y las impedía aproximarse demasiado al planeta.

“La penetración en el cinturón exterior se frena justo en el mismo lugar en el que está la frontera de las fuertes emisiones en VLF por nuestra tecnología con base en Tierra”, indica Erickson. “Esas transmisiones VLF penetran las aguas oceánicas, por lo que las usamos para nuestras comunicaciones con los submarinos. También se propagan hacia arriba, siguiendo las líneas del campo magnético terrestre, formando una especie de “burbuja” de ondas VLF que alcanza hasta los 2,8 radios terrestres de altura sobre la superficie del planeta, que coincide con la franja a la que los electrones relativistas parecen frenarse”.

Es recomendable el vídeo del enlace.

Las ondas de radio en VLF limpian dicha área de electrones asesinos “vía una onda de partículas giro resonantes”, según Erickson. “Esencialmente, tienen la frecuencia justa para dispersar las partículas hacia la atmósfera, donde su energía es absorbida de forma segura”.

“A causa de la potencia de las transmisiones en VLF que se vienen realizando desde los albores de la Era Espacial, es posible que nunca podamos observar los cinturones de radiación en su estado original e imperturbado” constata el estudio referido.

Otro efecto antropogénico en la meteorología espacial, lo constituyen los cinturones de radiación artificiales generados en las pruebas nucleares, las ondas de altas frecuencias calentando la ionosfera y las cavidades en la cola de la magnetosfera por las emisiones de experimentos químicos.

Fuentes:

Spaceweather

Nasa

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