Hubble observa posibles exocometas cerca de una estrella joven

El Telescopio Espacial Hubble es un caballo de batalla que, a pesar de sus años avanzados, sigue produciendo valiosos datos científicos. Además de determinar la velocidad a la que el Universo se está expandiendo, detectar galaxias muy distantes e investigando la historia temprana del Universo, también ha observado algunas cosas verdaderamente interesantes que suceden en sistemas estelares cercanos.

Por ejemplo, Hubble descubrió recientemente alguna actividad inusual en HD 172555, un sistema de estrellas ubicado a unos 95 años luz de la Tierra. Aquí, Hubble obtuvo información espectral que indicaba la presencia de cometas que parecían caer en la estrella. Esto podría resultar útil para los científicos que buscan entender cómo se comportaron los cometas durante la historia temprana del Sistema Solar.

Estos hallazgos fueron presentados en la 229ª Reunión de la Sociedad Astronómica Americana (AAS), que ha tenido lugar la semana pasada en Grapevine, Texas. Durante el transcurso de la presentación, la doctora Carol Grady de Eureka Scientific Inc. y el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA compartieron datos del Hubble que indicaban la presencia de cometas infalibles, un hallazgo que podría reforzar teorías sobre lo que se conoce como “agitación gravitatoria”.

Básicamente, esta teoría afirma que la presencia de un planeta de tamaño Júpiter en un sistema estelar conducirá a que los cometas sean desviados por su gravedad masiva, enviándolos así a la estrella. Este fenómeno está asociado con las estrellas más jóvenes, y se cree que se produjo en nuestro propio Sistema Solar miles de millones de años atrás, lo que también llevó a que el número de cometas se desviara hacia la Tierra.

La detección de cometas infalibles en este sistema (y la forma en que refuerza la teoría de la agitación gravitacional) es de inminencia significativa, ya que se cree que fue este mismo mecanismo el que transportó agua a la Tierra cuando era bastante joven. Al observar cómo se comportan los cometas alrededor de estrellas jóvenes como HD 172555, que se calcula que tiene alrededor de 40 millones de años, los astrónomos son capaces de ver cómo este mecanismo podría funcionar.

La Dra. Carol Grady explicó en un comunicado de prensa de Hubble:

“Ver estos cometas que pastan el sol en nuestro sistema solar y en tres sistemas extrasolares significa que esta actividad puede ser común en los sistemas de estrellas jóvenes. Esta actividad en su apogeo representa la adolescencia activa de una estrella. Observando estos eventos nos da una idea de lo que probablemente sucedió en los primeros días de nuestro sistema solar, cuando los cometas estaban siendo lanzados contra los cuerpos del sistema solar interior, incluida la Tierra. De hecho, estos cometas que pastan las estrellas pueden hacer posible la vida, porque transportan agua y otros elementos que dan vida, como el carbono, a los planetas terrestres”.

Y mientras que los exocometas son demasiado pequeños para ser observados directamente, el equipo de investigación, que incluye a miembros de la Agencia Espacial Europea, el Instituto Kapteyn, el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y la Universidad de Colorado,  pudieron discernir su presencia en 2015 usando datos obtenidos por el Espectrógrafo de Imágenes del Telescopio Espacial Hubble (STIS) y el Espectrógrafo de Orígenes Cósmicos (Cos).

Durante el transcurso de seis días de observación, los instrumentos de Hubble detectaron silicio y gas carbónico en la longitud de onda ultravioleta. La fuente de estos gases también parecía estar moviéndose a una velocidad de más de 579.360 km/h en dirección hacia la estrella. La única explicación viable de esto era que estaban viendo senderos de gas mientras se evaporaban los cometas y se abrían paso a través del disco de desechos del sistema.

Esta no es la primera vez que los exocometas han sido vistos en tránsito en HD 172555. En 2004 y 2011, detecciones similares fueron hechas por el Observatorio Europeo del Sur de alta precisión Radial (HARPS). En esas ocasiones, HARPS detectó espectros que indicaban la presencia de calcio, que se veía como evidencia de que objetos similares a cometas estaban cayendo en la estrella.

La Dra. Grady y su equipo hicieron un análisis espectral del sistema. Al ver HD 172555 y su disco de desechos en luz ultravioleta, fueron capaces de discernir la presencia de silicio y carbono.

La Dra. Grady admite que todavía hay algunas incertidumbres con su estudio. Por ejemplo, no está del todo claro si los objetos que observaron eran cometas o asteroides. Aunque el comportamiento es coherente con los cometas, más datos sobre sus composiciones particulares serán necesarios antes de que puedan estar seguros.

Pero mientras tanto, es una prueba convincente de cómo se comportaron los cometas durante la historia temprana del Sistema Solar. Y puede dar peso al debate sobre cómo el agua se originó en la Tierra, que también es fundamental para determinar cómo y dónde la vida puede surgir en otras partes del Universo.

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