El Curiosity encuentra un meteorito de metal fundido en la superficie de Marte

Desde que aterrizó en la superficie del Planeta Rojo en 2012, el rover Curiosity ha hecho algunos hallazgos bastante sorprendentes. Esto incluía pruebas de que el agua líquida llenaba de vez en cuando el cráter Gale, la presencia de metano y moléculas orgánicas, curiosas formaciones sedimentarias e incluso una extraña roca en forma de bola.

Y más recientemente, la cámara de Mastcam del Curiosity capturó imágenes de lo que parecía ser una bola de metal fundido. Conocido como “Egg Rock” (debido a su apariencia extraña y ovoide), este objeto ha sido identificado como un pequeño meteorito, compuesto probablemente de níquel y hierro.

La roca del huevo se observó por primera vez en una imagen que fue enviada por Curiosity el 28 de octubre de 2016. El rover tomó un retrato de dos fotogramas del meteorito dos días después  y lo estudió usando su instrumento llamado Micro-Imager remoto (RMI). Esto proporcionó no sólo un primer plano del objeto extraño, sino también una oportunidad para el análisis químico.

Imagen cercana de la roca fotografiada: Crédito NASA/JPL-Caltech/LANL/ASU
Imagen cercana de la roca fotografiada: Crédito NASA/JPL-Caltech/LANL/ASU

El análisis químico reveló que la roca estaba compuesta de metal, lo que explicaba su aspecto derretido. En esencia, es probable que la roca se fundiera al entrar en la atmósfera de Marte, llevando al metal a suavizarse y tener ese aspecto de fluido. Una vez que alcanzó la superficie, se enfrió hasta el punto de que mostrará la apariencia de la fotografía.

Tal descubrimiento es bastante emocionante, si no totalmente inesperado. En el pasado, Curiosity y otros rovers han visto los restos de otros meteoritos metálicos. Por ejemplo, en 2005, el Opportunity detectó un meteorito de hierro, del tamaño de una pelota de baloncesto, que fue nombrado como “Heat Shield Rock”.

Esto fue seguido en 2009 por el descubrimiento del “Block Island”, una gran roca oscura que midió 0,6 metros de ancho y contenía grandes rastros de hierro. Y en 2014, Curiosity detectó el meteorito de hierro que llegó a ser conocido como “Líbano”, y que midió 2 metros de ancho, convirtiéndolo en el meteorito más grande que se haya encontrado en Marte.

Sin embargo, “Egg Rock” es diferente a los demás descubrimientos ya que en su aspecto parece más “derretido” que los meteoritos vistos en el pasado. Otros aspectos de su aparición (como los huecos largos) podrían significar que perdió material, tal vez cuando aún estaba fundido (es decir, poco después de que alcanzara la superficie).

Imagen de la roca tomada por el Opportunity en 2005
Imagen de la roca tomada por el Opportunity en 2005

Y tales hallazgos son siempre interesantes porque nos dan la oportunidad de estudiar trozos del Sistema Solar que podrían no sobrevivir al viaje a la Tierra. Dada su mayor proximidad al Cinturón de Asteroides, Marte está mejor situado para ser golpeado periódicamente por objetos que son expulsados de él por la gravedad de Júpiter. De hecho, se teoriza que así es como Marte consiguió sus lunas, Phobos y Deimos.

Además, los meteoritos son más propensos a sobrevivir pasando a través de la atmósfera de Marte, ya que es sólo alrededor del 1% de densidad respecto a la atmósfera de la Tierra. Por último, pero ciertamente no menos importante, los meteoritos han estado impactando en la Tierra y Marte durante eones. Pero desde que Marte ha tenido una atmósfera seca y desecada durante todo ese tiempo, los meteoritos que aterrizan en su superficie están sujetos a menos erosión por el viento y el agua.

Como tal, los meteoritos marcianos tienen más probabilidades de estar intactos y mejor conservados a largo plazo. Y estudiarlos dará a los científicos planetarios oportunidades que no pueden disfrutar aquí en la Tierra.

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