Bye Bye Rosetta, gracias por estos dos años. El desenlace de la misión que se dará a cabo el 30 de septiembre

Rosetta despertó después de una década de hibernación en el espacio profundo en enero de 2014 e inmediatamente se puso a trabajar para fotografiar, medir y investigar el cometa 67P/C-G. El 30 de septiembre se va a dormir de nuevo, pero esta vez para siempre… 🙁

Los controladores de la misión dirigieron el pasado viernes la sonda hacia la órbita de impacto para impactar en el núcleo de polvo-helado del cometa aproximadamente a las 10:40 GMT del viernes 30 de septiembre, por la mañana. La cámara OSIRIS que incorpora Rosetta de alta resolución tomará fotos durante su último camino, y después del impacto terminará la misión… Rosetta se apagará y se ira en silencio.

Maniobra de impacto de Rosetta
Maniobra de impacto de Rosetta

Casi tres años han pasado desde que Rosetta abrió sus ojos en 67P, este curioso cometa con forma de pato de goma bi-lobulado de 4 km de ancho, con paisajes de todo tipo. La misión fue la primera en orbitar un cometa y enviar una sonda, Philae, a su superficie.

¿Entonces este es el final?¿Porque tan pronto? El problema es la energía que recibe… Como Rosetta está muy lejos en estos momentos del Sol, menos luz solar cae sobre su par de paneles solares de 16 metros de largo. A mediados de mes, la sonda estaba sobre los 560 millones de kilómetros del Sol y 697 millones kilómetros de la Tierra o tan lejos como Júpiter. A todo ello hay que añadir que Rosetta y el cometa se aleja en estos momentos 1 millón de kilómetros al día, lo que la debilitada luz del Sol no puede proporcionar la energía necesaria para mantener los instrumentos funcionando.

Rosetta también muestra signos de la edad después de haber estado en el duro ambiente del espacio interplanetario durante más de 12 años, dos de ellos al lado de un cometa que no para de “escupir” polvo hacia todas direcciones alrededor de su nucleo. Ambos factores contribuyeron a la decisión de terminar la misión en lugar de poner la sonda de nuevo en una hibernación incluso más tiempo hasta el próximo perihelio del cometa que sería dentro de muchos años.

Desde el 9 de agosto de Rosetta ha estado oscilando más allá de la cometa en una serie de lazos cada vez más cercanos, proporcionando excelentes oportunidades para las observaciones científicas de primer plano. El 5 de septiembre, Rosetta se acercó a solo 1,9 km de la superficie del cometa 67P/C-G.

El final de estas aproximaciones se completaron el pasado 24 de septiembre después de lo cual Rosetta se maniobró de su actual órbita elíptica hacia una trayectoria que eventualmente lo llevará hasta la superficie del cometa el 30 de septiembre.

El principio del fin se desarrollará en la noche del 29, cuando Rosetta pasará 14 horas en caída libre lentamente hacia el cometa desde una altura de 20 km, al mismo tiempo recogerá mediciones y las fotos serán devueltas a la Tierra antes del impacto. Las últimas imágenes llamativas serán tomadas desde una distancia de sólo cientos de metros de distancia.

El aterrizaje será suave aunque igual que el rover Philae, es probable que reboté antes de aterrizar definitivamente. Control de Misión espera que Rosetta quede completamente destruida en el impacto.

Teniendo en cuenta el tiempo de viaje de señal de unos 40 minutos adicionales entre Rosetta y la Tierra el día 30, se espera la confirmación del impacto en el control de misión de la ESA en Darmstadt, Alemania, dentro de los 20 minutos posteriores a las 11:20 GMT del viernes.

Los planes para la nave espacial de impactar en el cometa será en algún lugar dentro de una elipse alrededor de 600 x 400 metros de largo en el lóbulo más pequeño de 67P en la región conocida como Maat. Es el hogar de varios pozos activos de más de 100 metros de diámetro y 50-60 metros de profundidad, donde una serie de chorros de polvo del cometa se originan.

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Durante la caída libre, la nave espacial se centrará en un punto adyacente de 130 m de ancho, un hoyo bien definido que el equipo de la misión ha llamado informalmente Deir el-Medina.

Aunque no nos gusta ver el final de la misión Rosetta, en verdad han sido dos años increíble tanto para nuestros ojos como para investigar estos objetos que nos aportan información sobre la formación del sistema solar.

Solo nos queda decir una frase: GRACIAS ROSETTA, PHILAE Y A TODO EL EQUIPO DE LA MISIÓN.

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