Una segunda detección de ondas gravitacionales fue observada el pasado mes de diciembre

Una nueva detección de ondas gravitacionales fue detectada el pasado mes de diciembre y científicos del observatorio de ondas gravitacionales e Interferómetro Láser, LIGO, lo pudieron detectar haciendo que esto sea sólo el comienzo de una nueva era de la comprensión de nuestro universo. Esta onda gravitacional llegó de una forma difícil de detectar, producidas por eventos gigantescos, como el de un par de agujeros negros en colisión. La energía liberada de tal evento perturba la estructura misma del espacio y el tiempo, al igual que las ondas en un estanque. El anuncio que se ha realizado es el segundo juego de ondulaciones de ondas gravitacionales detectadas por LIGO, a raíz de la histórica primera detección anunciado en febrero de este año.

Esta colisión ocurrió hace 1,5 millones de años y con esto podemos decir que la era de la astronomía de ondas gravitacionales ha comenzado.

La primera detección de ondas gravitacionales de LIGO de la fusión de agujeros negros se produjo el 14 de septiembre de 2015 y con ello se confirmó la predicción de 1915 sobre la teoría general de la relatividad de Einstein. La segunda detección se produjo el 25 de diciembre de 2015, y fue grabado por todos los detectores de LIGO.

Mientras que la primera detección de las ondas gravitacionales fue detectado por la violenta fusión de un par de agujeros negros, y era sólo un pequeño “chirrido” que duró sólo una quinta parte de un segundo, esta segunda detección fue de un segundo al completo.

Mientras que las ondas gravitacionales no son ondas sonoras, los investigadores convierten la oscilación y la frecuencia de la onda gravitatorias a ondas de sonido con la misma frecuencia. ¿Por qué fueron los dos eventos tan diferentes?

A partir de los datos, los investigadores llegaron a la conclusión de que la segunda serie de ondas gravitacionales se produjeron durante los momentos finales de la fusión de dos agujeros negros que eran de 14 y 8 veces la masa del Sol, y la colisión produjeron un solo agujero negro más masivo de unas 21 veces la masa del Sol. En comparación, los agujeros negros detectados en septiembre el año 2015 fueron de 36 y 29 veces la masa del Sol, con la fusión en un agujero negro de 62 masas solares.

Los científicos dijeron que las ondas gravitacionales de mayor frecuencia de los agujeros negros de masa baja golpean de forma más suave los detectores de LIGO.

Es un comienzo prometedor para el mapeo de las poblaciones de los agujeros negros en el universo.

Detector LIGO de Hanford visto desde el aire.
Detector LIGO de Hanford visto desde el aire.

LIGO permite a los científicos estudiar el Universo en una nueva forma, el uso de la gravedad en vez de la luz. LIGO utiliza un láser para medir con precisión la posición de los espejos separados unos de otros por 4 kilómetros, en dos lugares que están a más de 3.000 kilómetros de distancia, en Livingston, Louisiana, y Hanford, Washington. Así, LIGO no detecta el evento de colisión agujero negro directamente, se detecta el estiramiento y la compresión del mismo espacio. Las detecciones hasta ahora son el resultado de la capacidad de LIGO para medir la perturbación del espacio con una precisión de 1 parte de mil billones. La señal del evento más largo, llamado GW151226, fue producido por la materia cuando se convierte en energía, que literalmente sacudió el espacio-tiempo como gelatina.

Un miembro del equipo LIGO Fulvio Ricci, un físico de la Universidad de Roma, dijo que había una tercera detección de “candidato” de un evento en octubre. Ricci dijo que prefiere llamar a un “candidato”, ya que era mucho menos importante y la señal a ruido no fue lo suficientemente grande como para contar oficialmente como una detección.

Pero aun así, el equipo dijo, que las dos detecciones confirmadas apuntan a los agujeros negros son mucho más comunes en el Universo de lo que se creía anteriormente, y con frecuencia pueden venir de dos en dos.

LIGO está offline para realizar pequeñas mejoras. Su próxima toma de datos de ejecución comenzará este otoño y las mejoras en la sensibilidad de los detectores LIGO podrían permitir alcanzar dos veces más del volumen del universo en comparación con la primera ejecución. Un tercer sitio, el detector Virgo situado cerca de Pisa, Italia, con un diseño similar a los detectores LIGO gemelos, se espera que entre en línea durante la segunda mitad del próximo turno de observación de LIGO. Virgo mejorará la capacidad de los físicos para localizar la fuente de cada nuevo evento, mediante la comparación de las diferencias milisegundos en la escala en el tiempo de llegada de las señales de ondas gravitacionales entrantes.

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