Astrónomos amateurs pudieron observar una explosión en el planeta Júpiter

Un impacto nada especial en el Día de San Patricio recibió el pobre golpeado Júpiter. El 17 de marzo, un pequeño asteroide o cometa chocó contra Júpiter, causando una bola de fuego que los astrónomos aficionados lo pudieron ver desde la Tierra. Este tipo de eventos, aunque son espectaculares, no son raros ya que la inmensa fuerza de gravedad del planeta gigante hace que sea como el saco de boxeo del sistema solar.

“Dado que Júpiter es más de 310 veces más masivo que la Tierra, Júpiter es golpeado miles de veces más a menudo, y los impactos son con más energía que en nuestro pequeño y seguro planeta Tierra,” dijo el astrónomo Ricardo Hueso Alonso, de la Universidad del País Vasco en España.

El evento del 17 de marzo con muchas probabilidades fue causado por un objeto de 10 a 20 metros. Cometas o asteroides en el mismo rango de tamaño es probable de que fuera el responsable de otras tres bolas de fuego que los astrónomos aficionados han podido observado desde 2010, en Júpiter.

A continuación mostramos el vídeo del evento registrado el pasado 17 de marzo:

De hecho, un estudio realizado en 2013 y dirigido por el Ricardo Hueso estima que Júpiter es golpeado por objetos entre 5 a 20 m de diámetro de 12 a 60 veces al año.

Y eso es sólo en las cosas pequeñas. Júpiter también fue golpeado por un asteroide de 500 m en 2009, y los fragmentos de tamaño considerable del cometa Shoemaker-Levy 9 creo un famoso cañón en el gigante de gas en julio de 1994, dejando cicatrices de impacto que se prolongaron durante meses.

La reciente historia de los impactos de la Tierra palidece en comparación. Por ejemplo, la explosión aérea de febrero de 2013 sobre la ciudad rusa de Chelyabinsk, que los científicos creen que fue causado por una roca espacial de 20 m, fue el más poderoso de estos eventos desde 1908.

Los impactos de Júpiter son mucho más energéticos que las de la Tierra, debido a que la gravedad del planeta gigante acelera los impactadores a velocidades mucho mayores llegando alcanzar un mínimo de 216,000 kmh, Ricardo Hueso escribió en su blog que el objeto de Chelyabinsk, por el contrario, probablemente chocó contra la atmósfera de la Tierra a unos 64.000 kmh.

Eventos como los que sucedieron el pasado 17 de marzo son interesantes más allá de su atractivo dulce a los ojos. El estudio de los impactos en Júpiter pueden ayudar a los científicos a entender mejor a la población de asteroides y el papel de Júpiter en la estructuración del sistema solar.

“Al observar las colisiones en Júpiter, a los aficionados a la astronomía se les abre una nueva puerta de conocimientos acerca de nuestro sistema solar, una puerta que ni siquiera sabía que existía hace unos años”, escribió Ricardo Hueso.

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