Una cataclísmica colisión formó la Luna, pero Theia se destruyo durante el suceso

La Luna es el primer objeto en el espacio que nos fascina a los terrícolas. El Sol podría ser más prominente, pero no se puede mirar al sol sin sufrir daños oculares. Cualquiera puede mirar a la Luna, con o sin binoculares o un telescopio, y nos podemos preguntar de dónde viene…

Una nueva evidencia de un equipo de la UCLA está aclarando la historia de los orígenes de la Luna. De acuerdo a esta investigación, la Luna se formó como resultado de una colisión masiva entre la Tierra y un “planeta embrión ” aproximadamente del tamaño de Marte llamado Theia. Esta colisión ocurrió hace unos 100 millones de años después de que se formará la Tierra. Publicado el 29 de enero en la revista Science, esta nueva evidencia geológica fortalece el caso para el modelo de colisión.

Los investigadores compararon las rocas de la Tierra con rocas recuperadas de la Luna durante los años. (Más de 380 kilogramos de rocas se han traído de vuelta a la Tierra.) Se encontró que las muestras recogidas en las misiones Apolo 12, 15, y 17 tenían la misma composición química que siete piedras recogidas del manto de la Tierra, en Hawai y Arizona. La clave para la comparación reside en la naturaleza de los átomos de oxígeno en las rocas.

El oxígeno es un elemento altamente reactivo. Se combina fácilmente con otros elementos, y es el elemento más común en la corteza terrestre. Hay varios isótopos de oxígeno diferentes presentes en la corteza terrestre, y en otros cuerpos en el sistema solar. La cantidad de cada isótopo presente en cada cuerpo es la “huella digital” que hace que la formación de cada cuerpo sea diferente.

Pero el equipo de la UCLA ha demostrado que la Tierra y la Luna comparten el mismo cóctel de isótopos de oxígeno. Ellos tienen la misma huella. Esto significa que de alguna manera, su formación está vinculada. “No puede ser pura coincidencia.” Dice Edward Young, autor principal del nuevo estudio, “No vemos ninguna diferencia entre la Tierra y los isótopos de oxígeno de la Luna; son indistinguibles”.

Entonces, ¿cómo pasó esto? ¿Cómo la Tierra y la Luna comparten la misma huella de oxígeno? Introduzcamos a lo que los astrónomos llaman como “Theia”, un planeta embrionario que se puso en el medio camino de la órbita de la Tierra alrededor del Sol Y como muestra la investigación, esta colisión tuvo que ser más que un golpe de refilón. La colisión tuvo que ser directo y catastrófico.

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Un golpe de refilón significaría que la Luna estaría mayormente hecha de Theia, y que por lo tanto tendría una huella digital de isótopos de oxígeno diferente de la Tierra. Pero el hecho de que la Tierra y la Luna son indistinguibles entre sí significa que Theia tuvo que ser destruido, o mejor dicho, tenía que formar parte tanto de la Tierra y la Luna.

“Theia se mezcló a fondo en la Tierra y la Luna, y uniformemente dispersa entre ellos. Esto explica por qué no vemos una firma diferente de Theia en la Luna frente a la Tierra “, dijo Young.

Si esta colisión no hubiera tenido lugar, nuestro Sistema Solar sería muy diferente, con un planeta rocoso adicional en las regiones interiores. Tampoco tendríamos Luna, lo que habría cambiado la evolución de la vida en la Tierra.

Esta teoría de la colisión, llamada como el impacto de Theia, o el Big Splash, ha existido desde 2012. Pero en 2014, un equipo de investigadores alemanes publicó en Science que la Tierra y la Luna tienen diferentes proporciones de isótopos de oxígeno, lo que arrojó la teoría de la formación de colisión en duda. Estos nuevos resultados confirman que se trataba de una colisión cataclísmica que dio origen a la Luna, y cambió nuestro Sistema Solar para siempre.

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