¿Qué pudo ser la estrella de Belen?

La navidad es una época de estar con amigos, familia, de tener regalos, etc… pero entre tanta tradición y otras cosas, uno se puede preguntar ciertas cosas tradicionales de estas fechas, como por ejemplo, que fue realmente la estrella de Belen?

Según la biblia, Dios utilizó una estrella para dirigir a esos hombres al establo de Belén donde se encontraba Jesús en un pesebre. Mucho se ha hablado sobre ello y quizás nunca llegaremos a conocer con exactitud lo que pudo ser.

Hay varias razones por la que la estrella de Belen podría haber sido un fenómeno astronómico, vamos analizar las diferentes opciones que tenemos hasta ahora.

La opción del cometa… Quizás es el fenómeno que más reconocido sería, ya que normalmente en los belenes ponemos la estrella con 5 puntas y una larga cola detrás. Sus características astronómicas son parecidas a lo que cuenta Mateo que hizo la Estrella.

¿Entonces, resuelto el dilema? No vayamos tan rápidos… analizando más profundamente, revisando datos históricos e incluso retrocediendo hacia atrás en los cálculos, el cometa más cercano que paso en esa época fue en el año 12 después del nacimiento de Jesús, y ese cometa fue el cometa Halley. Halley fue visto desde agosto a octubre en la constelación del capricornio.

El mismo que vio en 1301, Giotto de Bondone y plasmó en su cuadro “Adoración de los Reyes Magos”. A él debemos la visión cosmética de la Estrella.

Es complicado conocer si pudo haber otro cometa en esa época que fuera ya extinguido o que tuviera un periodo orbital de miles de años, pero por ahora parece bastante improbable que pudiera ser algo así.

Otro de las posibles opciones podría haber sido una fuerte lluvia de estrellas, algo que no sería probable ya que su tiempo de duración es relativamente corto y a pesar de ello, el fenómeno era algo que en esa época apenas se le daba importancia.

Una de las opciones que más convence por ahora y que coincide con esas fechas, es la conjunción de planetas de nuestro sistema solar.

Retrocediendo hacia atrás coincide en la época en la que Júpiter y Saturno estaban en plena conjunción. Una conjunción es cuando dos astros están en conjunción cuando observados desde un tercero se hallan en la misma longitud celeste. Como la latitud celeste puede ser diferente los astros se aproximan mucho en el cielo, aunque no coinciden.

En este caso, los dos planetas habrían estado bastante cercanos durante unos días en concreto, aunque difícil saber si lo suficiente como para que los reyes de oriente les hubiera dado tiempo de llegar a su destino.

Para terminar, otra de las opciones validas es la de la explosión de una supernova. Cuando una estrella de una gran masa (más de 9 veces la masa solar) acaba muriendo, está explota en forma de una violenta explosión, o mejor dicho en forma de supernova.

Si una supernova se produce dentro de nuestra galaxia y más en una ubicación no muy lejana, puede darse el caso de que aparezca una fuerte luz durante las noches durante unas semanas, incluso llegando a permanecer en el cielo incluso de día durante un mes entero. Ello encajaría bastante con lo que dice la biblia, respecto una estrella muy brillante apareció en los cielos.

El problema es que como son fenómenos tan impredecibles, que es casi imposible de saber si tuvimos un evento de tal magnitud en esa época…

Sí que es cierto que astrónomos chinos y coreanos observaron una nova durante marzo y abril del año 5 a.C.

Fuera lo que fuera el evento astronómico que sucedió en aquella época, es algo que ha dejado marcado para siempre en estas fiestas tan navideñas.

¡Felices fiestas!

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