EL ESCUDO MAGNÉTICO DE LA TIERRA ES MÁS ANTIGUO DE LO QUE SE PENSABA

Desde 2010, la mejor estimación de la edad del campo magnético de la Tierra ha sido 3450 millones años. Pero ahora, un investigador responsable de ese hallazgo, tiene nuevos datos que muestran que el campo magnético es mucho más antiguo.

John Tarduno, un geofísico de la Universidad de Rochester, experto en el campo magnético de la Tierra, y su equipo de investigadores, dicen que creen que el campo magnético de la Tierra es de, por lo menos, cuatro mil millones de años.
“Un fuerte campo magnético proporciona un escudo a la atmósfera”, dijo Tarduno, “Esto es importante para la preservación de las condiciones de habitabilidad de la Tierra.”
Los hallazgos de Tarduno y su equipo se han publicado en el último número de la revista Science.

El campo magnético de la Tierra protege la atmósfera de vientos y corrientes solares de partículas cargadas que dispara el Sol, ayudando a evitar que esos vientos solares “deshagan” la atmósfera y el agua, que hacen posible la vida en el planeta.
El campo magnético de la Tierra se genera en su núcleo de hierro líquido, y esta “geodinamo” requiere una liberación regular de calor del planeta para operar. Hoy en día, esta liberación de calor es ayudada por la tectónica de placas, que transfiere de manera eficiente el calor del interior profundo del planeta, a la superficie. Pero, de acuerdo con Tarduno, el origen de la tectónica de placas es objeto de acalorados debates, con algunos científicos que argumentan que la Tierra carecía de un campo magnético durante su juventud.
Dada la importancia del campo magnético, los científicos han estado tratando de determinar el momento en que surgió por primera vez, lo que podría, a su vez, proporcionar pistas sobre cuando se inició la tectónica de placas y la forma en que el planeta era capaz de permanecer habitable.
Afortunadamente para los científicos, hay minerales, tales como magnetita, que registran el campo magnético al tiempo que se enfrían desde su estado fundido.

La magnetita Se le conocía en la antigüedad como piedra imán, es un mineral del grupo de los óxidos, muy denso, frágil, duro y con propiedades ferromagnéticas, es capaz de atraer al hierro y al acero junto con otros metales. Su color es pardo negruzco, con brillo metálico. Se cree que fue encontrada por primera vez en la de la región de Asia Menor conocida con el nombre de Magnesia. El primero en señalar sus propiedades fue Tales de Mileto (siglo VI a. de C.). La gran aplicación práctica de la piedra magnética fue la imantación de barras metálicas a partir de las que se construyeron las brújulas que llegaron a en Europa a través de los árabes.
* La magnetita * (CSIC)
Se le conocía en la antigüedad como piedra imán, es un mineral del grupo de los óxidos, muy denso, frágil, duro y con propiedades ferromagnéticas, es capaz de atraer al hierro y al acero junto con otros metales. Su color es pardo negruzco, con brillo metálico.
Se cree que fue encontrada por primera vez en la de la región de Asia Menor conocida con el nombre de Magnesia. El primero en señalar sus propiedades fue Tales de Mileto (siglo VI a. de C.). La gran aplicación práctica de la piedra magnética fue la imantación de barras metálicas a partir de las que se construyeron las brújulas que llegaron a Europa a través de los árabes.

Los minerales más antiguos disponibles pueden decir a los científicos la dirección y la intensidad del campo en las primeras épocas de la historia de la Tierra. Con el fin de obtener mediciones fiables, es crucial que los minerales obtenidos por los científicos sean impecables y nunca alcanzaran un nivel suficiente de calor que habría permitido a la antigua información magnética dentro de los minerales, restablecer el campo magnético posterior.
La información se almacena en granos microscópicos dentro de la magnetita, un óxido de hierro magnético de origen natural. Dentro de los más pequeños granos de magnetita, hay regiones que tienen sus propias magnetizaciones individuales y funcionan como una grabadora. Al igual que en la cinta magnética, la información es registrada en un momento específico y permanece almacenada a menos que sea reemplazada en condiciones específicas.

Los nuevos resultados de Tarduno se basan en el registro de la intensidad del campo magnético fijo dentro de la magnetita, que se encuentra dentro de cristales de circón recogidos de la Jack Hills de Australia Occidental. Los circones se formaron hace más de mil millones de años y han permanecido todo este tiempo, en un depósito sedimentario antiguo. Mediante el muestreo de circones de diferente edad, la historia del campo magnético se puede determinar.

Los antiguos circones son pequeños (alrededor de dos décimas de milímetro) y la medición de su magnetización es un reto tecnológico. Tarduno y su equipo utilizaron un dispositivo superconductor de interferencia cuántica única, o magnetómetro SQUID, de la Universidad de Rochester que proporciona una sensibilidad diez veces mayor que los instrumentos comparables.
Pero para que las lecturas de intensidad magnética actuales de la magnetita puedan revelar las condiciones reales de la época, los investigadores tenían que asegurarse de que la magnetita dentro del circón permaneció virgen desde el momento de la formación.
De particular interés es un período, de hace unos 2600 millones años, durante el cual las temperaturas en las rocas de la Jack Hills llegaron a 475? C. En esas condiciones, es posible que la información magnética registrada en los circones hubiera sido borrada y sustituida por una nueva grabación, más joven, del campo magnético de la Tierra.
“Sabemos que los circones no se han movido uno respecto al otro desde el momento en que fueron depositados”, dijo Tarduno. “Como resultado, si la información magnética en los circones hubiera sido borrada y regrabada, las direcciones magnéticas habrían sido idénticas.”
En cambio, Tarduno descubrió que los minerales revelan variaciones de direcciones magnéticas, que le convencen de que las mediciones de la intensidad registrados en las muestras, eran de hecho, tan antiguas como cuatro mil millones años.
Las mediciones de la intensidad revelan mucho acerca de la presencia de una geodinamo en el núcleo de la Tierra. Tarduno explica que los vientos solares podrían interactuar con la atmósfera de la Tierra para crear un pequeño campo magnético, incluso en ausencia de un núcleo-dinamo. En estas circunstancias, se calcula que la fuerza máxima de un campo magnético sería 0,6 uT (micro-Teslas). Los valores medidos por Tarduno y su equipo, eran mucho mayores que 0.6 uT, lo que indicaría la presencia de una geodinamo en el núcleo del planeta, así como sugiere la existencia de la tectónica de placas necesarias para liberar el calor acumulado.
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“No ha habido consenso entre los científicos sobre cuándo comenzó la tectónica de placas”, dijo Tarduno. “Nuestras mediciones, sin embargo, apoyan algunas mediciones geoquímicas anteriores sobre circones antiguos, que sugieren una edad de 4,4 millones de años.”
El campo magnético era de especial importancia en ese eón, porque los vientos solares eran alrededor de 100 veces más fuertes que los de hoy. En ausencia de un campo magnético, dice Tarduno, que los protones que componen los vientos solares, habrían ionizado y despojado elementos ligeros de la atmósfera, que, entre otras cosas, habrían provocado la pérdida de agua.
Los científicos creen que Marte tuvo una geodinamo activa cuando se formó, pero que se extinguió después de cuatro millones de años. Como resultado, Tarduno dice, que el planeta rojo no tuvo ningún campo magnético para proteger la atmósfera, lo que puede explicar por qué ésta es tan delgada.
“También puede ser una razón importante por la que Marte fue incapaz de sostener la vida”, dijo Tarduno.

Fuente: http://phys.org/news/2015-07-earth-magnetic-shield-older-previously.html

2 comentarios sobre “EL ESCUDO MAGNÉTICO DE LA TIERRA ES MÁS ANTIGUO DE LO QUE SE PENSABA

  • el agosto 3, 2015 a las 3:38 pm
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    Excelente articulo, gracias por sus trabajos , por tratar de abrirnos nuuestras mentes.

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    • el agosto 3, 2015 a las 6:37 pm
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      Gracias por su apoyo Alberto.

      Respuesta

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