LOS CAMPOS MAGNÉTICOS CÓSMICOS INFLUYEN EN LA CREACIÓN DE NUEVAS ESTRELLAS

Las estrellas se forman cuando la gravedad reúne material dentro de gigantescas nubes de gas y polvo. Pero la gravedad no es la única fuerza en el trabajo. Tanto la turbulencia y los campos magnéticos intentan ganar la batalla contra la gravedad. Una nueva investigación que se centra en los campos magnéticos, muestra que influyen en la formación de estrellas en una variedad de escalas, desde cientos de años luz a una fracción de un año luz.

El nuevo estudio, que la revista Nature publicó ayer 30 de marzo, sondeó la Nebulosa Pata de Gato, también conocida como NGC 6334. Esta nebulosa contiene material para formar alrededor de 200.000 soles. Todo el material se unirá para formar nuevas estrellas, algunas con hasta 30 a 40 veces más masiva que nuestro sol. Se encuentra a 5.500 años luz de la Tierra en la constelación del escorpión.

El equipo midió cuidadosamente la orientación de los campos magnéticos dentro de la pata del gato. “Encontramos que la dirección del campo magnético está bastante bien conservado desde grandes a pequeñas escalas, lo que implica que la auto-gravedad y la turbulencia de las nubes no son capaces de alterar significativamente la dirección del campo”, dijo el autor principal de la investigación Hua-bai Li (de la Universidad China de Hong Kong).

“A pesar de que son mucho más débil que el campo magnético de la Tierra, estos campos magnéticos cósmicos tienen un efecto importante en la regulación de cómo se forman las estrellas”, agregó el coautor de la investigación.

Para ello utilizarón el SMA (Smithsonian’s Submillimeter Array).

El equipo observó la luz polarizada procedente del polvo dentro de la nebulosa utilizando varias instalaciones. “La capacidad única de SMA para medir la polarización en alta resolución angular permite el acceso a los campos magnéticos a las escalas espaciales más pequeñas”.

Debido a que los granos de polvo se alinean con el campo magnético, los investigadores fueron capaces de utilizar la emisión de polvo para medir la geometría del campo. Ellos encontraron que los campos magnéticos tienden a alinearse en la misma dirección, a pesar de que las escalas de tamaño relativas que examinaron fueron diferentes en órdenes de magnitud. Los campos magnéticos sólo se hicieron mal alineados en las escalas más pequeñas en los casos en que una fuerte retroalimentación de estrellas recién formadas creaban otros movimientos.

Este trabajo representa la primera vez que los campos magnéticos en una sola región se han medido en muchas escalas diferentes. También tiene implicaciones interesantes para la historia de nuestra galaxia.

Cuando una nube molecular colapsa para formar estrellas, campos magnéticos dificultan el proceso. Como resultado, sólo una fracción del material de la nube se incorpora en estrellas. El resto se dispersa en el espacio, donde se encuentra disponible para que las siguientes generaciones de estrellas. Gracias a los campos magnéticos, el proceso de formación de estrellas es más trazada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.