EL SISTEMA PLANETARIO MÁS VIEJO DESCUBIERTO POR LA MISIÓN KEPLER

Utilizando datos del telescopio espacial Kepler, un grupo internacional de astrónomos ha descubierto el sistema planetario más antiguo conocido en la galaxia de unos 11 mil millones años con un sistema de cinco planetas rocosos, todos más pequeño que la Tierra. El equipo dice que este descubrimiento sugiere que los planetas habrían formado hace muchos millones de años, lo que aumenta la posibilidad de la existencia de vida antigua, y potencialmente avanzada vida inteligente, en nuestra galaxia.

“El hecho de que los planetas rocosos ya estaban formándose en la galaxia hace 11 mil millones de años sugiere que los planetas habitables como la Tierra probablemente han existido desde hace mucho tiempo, mucho más tiempo que la edad de nuestro Sistema Solar”, dijo el Dr. Travis Metcalfe, Instituto Científico Superior de Investigación de Ciencias Espaciales.

La estrella, llamada Kepler-444, es un 25 por ciento más pequeña que nuestro Sol y se encuentra a 117 años luz de la Tierra. El sistema de cinco planetas conocidos es muy compacto, y los cinco planetas orbitan su estrella en menos de 10 días, a 0,08 de la UA, aproximadamente una quinta parte del tamaño de la órbita de Mercurio.

La estrella es un poco más fría que el Sol (alrededor de 5000 K en la superficie, en comparación con 5800 K). Aun así se espera que los planetas en este sistema sean altamente irradiados e inhóspito para la vida, con poco o nada de atmósferas.

Los datos obtenidos por Kepler sobre el sistema planetario Kepler-444 son a base de 4 años de observación. Aun así, fue complicado determinar lo que era planeta y lo que no, ya que Kepler-444 tiene una compañera binaria de tipo M-enana.

Para conocer la edad precisa de la estrella se utilizó la asterosismología. La asterosismología o sismología estelar se trata básicamente de escuchar una estrella midiendo las ondas sonoras. Las ondas sonoras viajan a través de la estrella y traen información a la superficie. Las ondas causan oscilaciones que Kepler observa como un rápido parpadeo del brillo de la estrella.

Cuando una estrella envejece, convierte el hidrógeno en helio en el núcleo. Esto cambia la densidad media de la estrella con el tiempo, y la asterosismología proporciona una medida muy precisa de la densidad media (de la separación regular de las frecuencias de oscilación individuales).

La incertidumbre de la edad de la estrella (y por lo tanto la de los planetas, que se formarón esencialmente al mismo tiempo) es sólo del 9%, en comparación con una incertidumbre típica de 30-50% usando otros métodos basados en la rotación (girocronología) u otras propiedades de la estrella.

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