NUEVA VISIÓN NOVEDOSA DE LA MUERTE DE ESTRELLAS MASIVAS

Un consorcio internacional, en el que la Universidad del País Vasco (UPV / EHU), Ikerbasque y el CSIC están participando, ha publicado un artículo de un compendio de los datos obtenidos tras la investigación simultánea de tres supernovas y de sus correspondientes estallidos de rayos gamma (GRB). La investigación permitió contrastar estadísticamente que las supernovas asociadas a GRB emiten mayores cantidades de níquel en comparación con los que no están vinculados a GRB. Han participado en este estudio investigadores de 19 países y emplearon 13 telescopios distribuidos por todo el planeta. Los resultados han sido publicados en la revista Astronomy & Astrophysics.

Los estallidos de rayos Gamma o Gamma-Ray Bursts son destellos breves e intensos de radiación gamma que se producen al azar en el cielo a una velocidad de aproximadamente tres por día. Desde el 2003 los astrofísicos creen que al menos una gran parte de estos brotes de rayos gamma están relacionados con supernovas; sin embargo, no todas las supernovas emiten rayos gamma.

La muestra estudiada por este consorcio internacional se compone de tres GRBs y sus respectivas supernovas. Cabe destacar que la calidad de los datos obtenidos a partir de una de las supernovas ha permitido el conocimiento para obtener las propiedades de la estrella de neutrones que puede resultar en la explosión. En concreto, se pudo demostrar que la estrella de neutrones se comporta como una gigantesca peonza de varios kilómetros de radio, y con un alto período de rotación (12 milisegundos) y un intenso campo magnético (100 mil millones de Gauss).

La investigación sobre la asociación de un GRB con una supernova requiere un gran esfuerzo internacional, ya que es necesario disponer de los telescopios en varios observatorios para monitorear la evolución del brillo intenso durante meses.

Los astrofísicos han sabido durante décadas que las estrellas nacen, maduran y mueren de diferentes maneras. Ha habido muchas investigaciones llevadas a cabo en este campo, que han ayudado a comprender los mecanismos por los cuales las estrellas ponen fin a sus vidas. Así, se sabe que las estrellas “pequeñas” (con masas aproximadamente menores de 9 veces la masa del Sol) terminan sus vidas plácidamente, extinguiéndose poco a poco de la misma manera como un metal incandescente se enfría. Nuestro Sol pertenece a este tipo de estrella. Las estrellas “masivas” (con masas superiores a aproximadamente 10 masas solares) tienen mucho más agitadas sus vidas. Después de una larga vida, estas estrellas de gran masa violentamente explotan en forma de una supernova.

Una supernova es simplemente el resultado de una compleja explosión de una forma esférica que ocurre cuando la estrella se queda sin su combustible nuclear. Ha sido bien establecido por astrofísicos que en el interior de dichas explosiones surge un objeto central de densidad muy alta. Este remanente de la explosión puede ser una estrella de neutrones o un agujero negro, en función de la masa de la estrella. La densidad de estos objetos es tan alta que es el mismo equivalente a la concentración de toda la masa de un avión comercial en un grano de arena.

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