¿COMO PODEMOS LLEGAR A SABER QUE UNA CME SE DIRIGE HACIA LA TIERRA?

Una eyección de masa coronal es una nube de partículas cargadas que sale eyectada del Sol a causa de un fenómeno anterior. Lo normal, es que este fenómeno anterior sea o bien una fulguración o una eyección de un filamento magnético/protuberancia, aunque también hay otros tipos de factores.

Cuando una eyección de masa coronal sale eyectada del Sol, puede viajar a diferentes velocidades. Lo común es que viaje entre los 500 y los 1500 km/s, aunque se podría dar casos más extremos con mayor velocidad o incluso eventos prácticamente imperceptibles con velocidades inferiores a los 500 km/s.

Esta nube de partículas puede ir orientada hacia cualquier dirección, e incluso hacia la Tierra. A todo ello dependiendo de la velocidad en la cual este “viajando” tardará más o menos en alcanzar (siempre y cuando sea geoefectiva). En CME’s que viajan a 500 km/s tardaría unas 83 horas en alcanzar la Tierra, mientras que en CME’s de 1500 km/s podrían llegar a tardar tan solo 27 horas.

Pero lo más interesante e importante, es conocer si esta eyección de masa coronal va o no dirigida hacia nosotros.

El primer paso sería ayudarnos con imágenes de los satélites. En este caso el coronógrafo LASCO del satélite SOHO, nos ayudaría. Un coronógrafo es un instrumento que tapa el Sol formando un pequeño eclipse “virtual” y permite ver todas estas eyecciones de masa coronal como se alejan del Sol (imagen 1). Si una CME es geoefectiva totalmente, se observa como la CME cubre todo el circulo completo de la imagen formando así como un tipo halo. En caso de que sea un halo incompleto, puede suceder que la CME vaya desplazada o no.

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Si no estamos seguros con las imágenes de LASCO, podemos comprobarlo con los satélites gemelos STEREO. Los dos satélites STEREO observan el Sol desde la parte trasera y también disponen de coronógrafo. Si unimos el efecto visual de los dos STEREO junto con la imagen del satélite SOHO obtenemos una buena imagen bastante parecida a lo que sería en un plano tridimensional que ayuda mucho en ello.

No obstante hay otro método para usar.

El instrumento EPAM se ubica en el satélite ACE y se encarga de medir los electrones y protones que viajan junto con el viento solar.

Cuando se produce una fuerte fulguración, gran cantidad de electrones y protones son arrojados del Sol a velocidades altísimas. Estos protones y electrones que son más energéticos que las mediciones de fondo, suelen ser señal de que una CME viene de camino. Estas partículas no viajan a la velocidad de la luz pero sí que van mucho más rápidas que las CME’s, ya que pueden tardar hasta dos o tres horas en alcanzar la Tierra.

En caso de una CME geoefectiva, el nivel de flujo de protones aumentará ligeramente o considerablemente según el tipo de evento. Lo primero que se observaría sería un aumento en el flujo de electrones, lo cual marcaría el inicio de la eyección. Los protones también mostrarían posteriormente un aumento constante. Esto bastante a menudo indica que una parte de la CME va dirigida hacia la Tierra (figura 2).

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